miércoles, abril 25, 2018

¿Por qué llora esa mujer?Libro Colectivo. Testimonio Carmen Rivera Apela a una carta que nunca pudo hacerle llegar a Cristina Kirchner,


"¿Por qué llora esa mujer?Libro Colectivo. Testimonio Carmen Rivera

Apelo a una carta que nunca pude hacerle llegar a Cristina Fernández de Kirchner, por tratarse mi ex de una persona pública. 

La carta está fechada a fines del año 2014, porque fue ese el momento en que sucedió todo:



Estimada señora Presidenta de la Nación Argentina:

Soy la esposa legal, durante 35 años, de un asesor y encuestador kirchnerista, al que llamaré A.L. y me dirijo a Ud. porque por convicción personal (soy kirchnerista de la primera hora) no podría nunca enviar una carta de lectores al diario La Nación, por ejemplo, para “comidilla” de la oposición.

Mi intención es que Usted, Presidenta, esté enterada de los hechos que voy a denunciar, pero no he encontrado vía que me garantice que esta carta llegue solo a sus manos. Ninguno/a de los/las funcionarios/as, periodistas, militantes, etc., a quienes  les pedí se la envíen, siquiera me respondieron. Y eso los/as más respetuosos/as. Porque la mayoría me trató de “loca”, “macrista”, y utilizando irreproducibles insultos que recibí en el peor momento de mi vida.

Mi intención es, como antes dije, que sepa que acuso al señor A.L. de golpeador, hombre violento, y es por eso que realicé la denuncia el 30 de setiembre de 2014, en Lavalle 1247, y en el Juzgado civil 87, que pasó luego a la UFI de la calle Paseo Colón 1660. Por supuesto que no pasó nada al tratarse de semejante personaje público.

El caso es simple y muy común: al descubrirle una doble vida la reacción del señor A.L. fue la violencia: me dio palizas durante cuatro meses desde el 3 de enero de este año 2014, hasta que escapé con lo puesto de mi domicilio a fines del mes de abril, al ver seriamente amenazada mi integridad física y psicológica. Y me fui a vivir a la casa de una amiga. Porque, señora, el señor A.L. me hubiera matado, seguramente, sin importarle que en el año 2012 sufrí un infarto muy grave.

Pero la cosa no terminó allí. Porque el señor A.L. continuó acosándome por wasap, teléfono, mails, con amenazas tales como “la vida no vale nada en este país, te puedo hacer matar por ocho mil pesos…” ¿Pero, y por qué? ¿Por qué tanta saña contra alguien de quien, evidentemente, quería deshacerse? Bueno, la cosa quizás tenga que ver con que pude descubrir que, además del tema sentimental, A.L. me estaba estafando económicamente, a mí y a mi hija, claro está, a través de maniobras económico-financieras non sanctas, del tipo de esas que puede llevar a cabo un hombre con Poder y que me reservo mencionar por estar toda esa información relacionada con su actividad política y en manos de abogados. Descubrí, además, que, el señor A.L., usurpa un título que no tiene, porque no es sociólogo y esto será para Ud. muy fácil de comprobar.
Podrá Ud. tratarme de lo que quiera, pero aquí lo que importa son los hechos, estos hechos y otros que, más tarde o más temprano, saldrán a la luz y podrían perjudicarla a usted, Presidenta, ajena totalmente a estas acciones.

El señor A.L. es un personaje público, quien habla en nombre de su gobierno, identificado por toda la gente con el mismo, pero que en la intimidad distorsiona las convicciones, más legítimas de su presidencia, a mi humilde entender. Por eso, solo quiero que esté enterada, Presidenta, de quién es esta persona que fue 35 años amargos mi marido y con el cual tengo una hija, que está sufriendo y mucho las consecuencias de semejante estafa y defraudación a su propio grupo familiar. Una estafa no solo afectiva, que eso no se puede juzgar, sino económica. 

Muchas gracias por escucharme, si es que es posible que alguna vez exista esa oportunidad.

Carmen Rivera

lunes, abril 23, 2018

Federico García Lorca: Muerte*


MUERTE

A Luis de la Serna

¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
Y el caballo,
¡qué flecha aguda exprime de la rosa!,
¡qué rosa gris levanta de su belfo!
Y la rosa,
¡qué rebaño de luces y alaridos
ata en el vivo azúcar de su tronco!
Y el azúcar,
¡qué puñalitos sueña en su vigilia!
y los puñales diminutos
¡qué luna sin establos, qué desnudos!,
piel eterna y rubor, andan buscando
Y yo, por los aleros,
¡qué serafín de llamas busco y soy!
Pero el arco de yeso,
¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!,
sin esfuerzo.

*Del libro Poeta en Nueva York:  “Introducción a la muerte” (Poemas de la soledad en Vermont)

domingo, abril 15, 2018

Susana Cabuchi: Carta a mis abuelos*



A Siham Kaboushi, Ghattas Kabouchi, George Kabbouch, Najlaa Bitar, Carole E Kabouchi, Ibrahim Kabouchi, Loulou Fayez Bitar, Khwan-Antonio Kabbouchi, Mirna Kabbouchi, Aliaa Bitar, Elias Kabouchi, Bachar Kabouchi, Samer Kabouchi, Alaa Albitar, Mirna Kabbouchi, Marieemile Kabbouchi, Abdallah Al-bittar, Amer Kaboushi, Janet Kabouchi, Emil Kabouchi, Bernadet Kabboushy, Paul Marie Kabbouchi, Rana Kabboushi, Moussa Kabbouchi, Odet Kabboushi.

CARTA A MIS ABUELOS

Vuelvan.
Cúbranme de su idioma
volador
como las arenas de Maaloula.
Denme la luz
los rostros y los nombres queridos
que dejaron allá,
donde tú
abuelo
usabas botas negras y los ojos alegres
y tú, abuela
bordabas el viento
en los manteles
y estabas con tu madre
y sonreías.
Cuéntenme de la tarde
cuando se conocieron
y del paisaje donde nació mi padre.
Cuéntenme la tristeza que tenían,
cuéntenme los recuerdos que trajeron,
cómo cantaban mientras lavaban ropa.

Hoy viajan en mi sangre
las calles de su tierra,
la piel oscura de sus hombres,
el calor de sus casas
como piedras calientes.
Y me suben a la boca
dátiles como hostias
y aquella fe en El Libro
que nunca dejaban de leer.
Y me crecen
higos dulces con nueces
y viajes con mucha pobreza
y niños vendiendo telas en canastas
y pueblos enteros caminando
y arroz envuelto en hojas húmedas de parra
y leche agria con menta seca
y cruces
y más cruces
como el dolor de toda la familia.

Yo bendigo la tierra
que le han dado a mi alma
y esta música
ardiente
como el sol de Damasco.

Ahora
que duermen con todos los parrales
en la tumba
y que en la casa
no están ustedes y han muerto
los canarios,
les prometo un racimo de uvas
este verano.

* Poeta argentina. De su libro  El corazón de las manzanas.

Alicia Genovese: La línea del desierto

Se trata de la poesía reunida de la autora Alicia Genovese, que suma libro inédito, el que precisamente da título al volumen.
La presentación será el jueves 24 de mayo en la Casa de la Lectura.  El libro estará en la Feria del Libro en el stand de la editorial Gog y Magog. 


jueves, abril 12, 2018

Verónica Yattah: Piedra grande sin labrar



NOVEDAD Z&G 2018


.
DE BROTES RAMAS

de ramas flores, de flores
néctar.
Blanco o negro todo o nada
empezamos a vernos
sin reparar en matices.
La redondez de tus dedos
sobre un cuchillo que no corta
roza el pan
un sábado a la mañana.
Naranja sobre blanco
las espigas de trigo bajo el sol
la molienda el molino
las manos de una mujer volviendo pan
la corona de harina.
Pan que ahora llevamos a nuestra boca.
Naranja sobre blanco
mermelada sobre miga tostada.
La redondez de tus dedos
rozando mi corazón.


HECHA JIRONES, MONTAÑA

tirá la ropa, vení.
En amasijo nuestras remeras
esa ropa que no sea
más la tuya ni la mía. Así,
que no haga falta volver a ella.



PENSÁS EN LA FORMA FALSA DE LAS COSAS

Pensás en la forma falsa de las cosas
en la mesa que plana como es
se convirtió en un cuenco.
Llueve y las gotas
son ahora un charco.
No va a ser sin la ayuda de tu mano
cuando inclines la mesa
y barras las hojas
que la terraza vuelva a parecer
un espacio prolijo,
eso que en verdad no es.
Y pensabas que la música
ya no sonaría
y sin embargo acá estás:
bailando en el centro de tu casa
carozo con olor a sexo.
Y es cierto que llorás
pero mirá, también ves
en el rojo de las baldosas
lo intensa que se volvió tu vida
tu papá en el hospital y vos enamorada
y separándote,
bailando una canción que te haga feliz
en medio de todo eso.

. Del prólogo de Paula Jimenez España: "Poesía de este lado de la puerta" 


"(...) Frágil, pero sin miedo, el amor habla en estos versos inspirados en la piedra sin labrar de la vida cotidiana. Celebrando el presente y recomponiendo el pasado de la historia personal, estos poemas nos cuentan cómo cuerpo y escritura constituyen, si quieren, el mismo refugio identitario (...) Sutil y al mismo tiempo visceral, la de Verónica Yattah es, sin dudas, una de las voces que más y mejor brillo le dan a la poesía de su generación".
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Adiós al poeta Héctor Miguel Angeli


Informamos que, en el día de hoy, falleció el poeta argentino Héctor Miguel Angeli. Compartimos con ustedes un poema suyo, posteado por la poeta Marta Cwielong.





No quiero que me levanten los pies para morirme.
Que me alcen las manos, eso sí,
hasta la desembocadura de los astros.
Pero no quiero que me levanten los pies para morirme.
Con las manos hacemos la ternura y la nostalgia,
Con los pies nos vamos.
Y cuando me vaya,
quiero ser toda mi despedida.
Porque estoy traspasado de materia,
de materia inflamable y aleatoria
que no me deja en paz, que me persigue
y que no quiero olvidar cuando me vaya.
Las cosas están altas y en la altura se arrastran.
Todas las cosas son, se me parecen:
el sueño intestinal del ave,
la orquídea en el vientre de los muertos.
Debo irme con ellas,
transportadas por esta permanencia.
Tan grande es el dolor de nuestra marcha,
tan grande y tan amigo,
que no quiero que me levanten los pies para morirme.
Quiero ser todo el que fui cuando me vaya.

* Informa el Consejo Directivo de Gente de Letras que el velatorio del poeta Héctor Miguel Ángeli se hará en Montes de Oca 1566 de 18 a 22 y mañana de 8 a 10. Sus restos serán inhumados en el cementerio de la Chacarita a las 11